«Llamé un domingo a las once de la noche pensando en dejar un mensaje. Silvia me buscó tres pisos y el lunes a primera hora ya tenía visita con Carlos.»
Compra, venta y alquiler de viviendas en Barcelona, con la primera agencia que te atiende a cualquier hora: nuestra asistente Silvia agenda tu visita al momento, también un domingo de madrugada.
Veinte viviendas elegidas una a una en los barrios que conocemos casa por casa. Filtra y encuentra la tuya; la visita la agendas en una llamada.
Detrás de nuestro teléfono está Silvia, una asistente con inteligencia artificial entrenada por nuestro equipo. Sin esperas, sin horarios y con la agenda real de nuestros asesores delante.
900 000 000Siempre te decimos con claridad que Silvia es una asistente virtual. Si prefieres hablar con una persona, te llamamos nosotros.
Silvia descuelga al primer tono, también en festivos y de madrugada.
Busca en nuestra cartera al momento por zona, presupuesto y habitaciones, y te envía la ficha por WhatsApp.
Consulta la agenda real de Carlos, Lucía, Cristina y Juan, y te confirma día y hora en la misma llamada.
Trabajamos con una cartera corta a propósito: cada propiedad recibe plan de precio, reportaje y compradores cualificados desde la primera semana.
Llámanos y cuéntale a Silvia dónde está tu piso. Un asesor te llamará con una valoración documentada.
Pedir valoración · 900 000 000La misma persona que te abre la puerta el primer día firma contigo el último. Silvia les libera el teléfono; ellos ponen el criterio.

Doce años alquilando en Eixample y Sant Martí. Conoce cada portería.

Especialista en primeras viviendas y traslados internacionales.

Compraventa en Gràcia y Ciutat Vella. Negociadora de cabecera.

Vivienda familiar y obra a reformar. El primero en llegar a las visitas.
«Llamé un domingo a las once de la noche pensando en dejar un mensaje. Silvia me buscó tres pisos y el lunes a primera hora ya tenía visita con Carlos.»
«Cristina vendió nuestro piso de Gràcia en cinco semanas, al precio que nos había dicho el primer día. Sin humo.»
«Lo que más me sorprendió: nadie me hizo repetir la historia dos veces. Cada llamada continuaba donde la anterior.»